¿Vale la pena el London Pass?
Esta es una de esas preguntas que aparecen una y otra vez cuando estás organizando un viaje a Londres. Y también es una de esas preguntas para las que encontrarás respuestas completamente opuestas: viajeros que dicen que es imprescindible y otros que aseguran que no compensa nunca.
Nosotros tenemos una opinión bastante clara, pero no porque hayamos hecho una cuenta teórica sobre el papel. Lo hemos utilizado.
En nuestro último viaje a Londres decidimos utilizar el London Pass durante tres días dentro de un viaje de cinco. La idea era muy sencilla: concentrar las principales atracciones de pago en esas tres jornadas y dejar los otros dos días para disfrutar de algunos de los muchísimos lugares gratuitos que ofrece la ciudad.
Y el resultado fue bastante mejor de lo que esperábamos.
Visitamos algunas de las atracciones más importantes de Londres, añadimos varias más que no estaban inicialmente en nuestros imprescindibles y, haciendo nuestras cuentas, calculamos que ahorramos alrededor de 80 euros por persona.
Por eso, si me preguntas directamente si merece la pena el London Pass, mi respuesta es sí. Pero hay un matiz importante: tiene que encajar con tu forma de viajar y, sobre todo, con el itinerario que tengas pensado.
Este vídeo lo realizamos en colaboración con Civitatis. Es una colaboración patrocinada, pero la experiencia que contamos es real: utilizamos el London Pass durante nuestro viaje y en este artículo compartimos nuestras propias conclusiones.
Indice:
¿Qué es el London Pass y cómo funciona?
El London Pass es un pase turístico de Go City que permite acceder a numerosas atracciones y experiencias de Londres durante el período de validez que elijas.
La idea es diferente a comprar entradas individuales.
En lugar de decidir “hoy compro una entrada para este monumento y mañana otra para aquel”, compras un pase que puedes utilizar durante un número determinado de días y, durante ese período, vas accediendo a las atracciones que están incluidas.
Y aquí está la clave para entender si el London Pass vale la pena: no se trata simplemente de tener una tarjeta que te permite entrar gratis a determinados sitios.
La verdadera ventaja aparece cuando tienes varias atracciones de pago que quieres visitar y consigues concentrarlas durante los días de validez del pase.
Eso es exactamente lo que hicimos nosotros.
No intentamos utilizarlo durante los cinco días completos del viaje. En nuestro caso, un pase de tres días tenía mucho más sentido: podíamos dedicar esas tres jornadas a las visitas de pago y dejar otros momentos del viaje para pasear, visitar museos gratuitos, recorrer barrios, entrar en parques o simplemente disfrutar de Londres sin estar pendientes de una atracción detrás de otra.
De hecho, esta forma de utilizarlo me parece mucho más interesante que intentar aprovechar el pase durante todos los días posibles.
Porque Londres tiene una característica que a veces olvidamos cuando hacemos cuentas: muchas de las cosas más interesantes que puedes hacer en la ciudad son gratuitas.
Así que no tendría demasiado sentido llenar cinco días de atracciones de pago solo porque hemos comprado un pase.
La pregunta correcta no es “¿cuántas cosas puedo meter en el London Pass?”, sino:
“¿Cuántas de las cosas que realmente quiero visitar puedo concentrar durante los días de validez?”
Y cuando la respuesta es varias atracciones importantes, la cuenta empieza a tener bastante sentido.

¿Cuántas atracciones necesitas visitar para que el London Pass valga la pena?
Aquí es donde creo que hay bastante confusión.
He leído opiniones de viajeros que dicen que para rentabilizar un pase turístico tienes que correr de un lado para otro, visitar seis o siete lugares al día y terminar agotado.
Y, sinceramente, creo que eso tiene más que ver con una mala organización del viaje que con el London Pass.
Nosotros utilizamos el pase durante tres días y no sentimos que estuviéramos haciendo una carrera contra reloj.
De hecho, hay una regla muy sencilla que puedes utilizar como referencia: tres atracciones importantes al día durante tres días ya pueden hacer que el pase tenga muchísimo sentido.
Y no estoy hablando de entrar en cualquier sitio solamente para poder decir que utilizaste el pase.
Estoy hablando de hacer visitas que probablemente ya tenías pensado hacer de todas formas.
En nuestro caso, las seis grandes visitas que considerábamos imprescindibles eran:
- Torre de Londres.
- Tower Bridge.
- Catedral de San Pablo.
- Abadía de Westminster.
- London Eye.
- Paseo en barco por el Támesis.
Todas están incluidas en el London Pass en las condiciones que comprobamos durante nuestro viaje.
Por tanto, si esas seis atracciones forman parte de tu itinerario, ya tienes una base muy sólida para plantearte el pase.
Y aquí aparece otro detalle importante: no tienes que hacer las seis en un único día.
Puedes distribuirlas de una manera lógica, agrupando visitas por zonas y dejando tiempo para caminar, comer, hacer fotografías o simplemente disfrutar de Londres.
Ese es, para mí, el secreto.
El London Pass funciona mucho mejor cuando primero organizas el viaje y después utilizas el pase para ahorrar en las visitas que ya querías hacer, y no al revés.

Nuestro experimento: London Pass durante 3 días en un viaje de 5
Nosotros viajamos durante cinco días y decidimos utilizar el London Pass solamente durante tres.
¿Por qué?
Porque queríamos hacer algo que creo que es bastante importante: no convertir todo el viaje en una carrera para amortizar el pase.
Londres tiene una cantidad enorme de lugares gratuitos. Hay museos fantásticos, parques, barrios que merece la pena recorrer caminando, mercados, miradores y muchísimas zonas en las que simplemente pasear ya es parte de la experiencia.
Así que nos pareció mucho más lógico concentrar las atracciones de pago en tres días y dejar dos días más libres.
Además, esto permite que el pase se convierta en una herramienta para organizar el viaje y no en una obligación.
Durante esos tres días visitamos las atracciones que queríamos conocer y fuimos añadiendo otras experiencias incluidas que nos interesaban.
Y aquí viene la parte que más me gusta de la experiencia.
No tuvimos que hacer ocho visitas diarias para que saliera a cuenta.
Con unas tres atracciones importantes por día ya tienes una utilización bastante razonable del pase, y vemos que London Pass vale la pena.
De hecho, creo que muchas de las críticas que dicen que el London Pass obliga a correr vienen de intentar meter demasiadas cosas en un mismo día.
Nosotros hicimos justo lo contrario: agrupamos las visitas por zonas y aprovechamos que algunas están relativamente cerca unas de otras.
Esto es especialmente importante en Londres, porque los desplazamientos pueden hacerte perder muchísimo tiempo si no organizas bien el recorrido.
Por eso mi consejo sería que no empieces comprando el pase y después intentes rellenar los días.
Primero piensa qué quieres ver. Después organiza las visitas por zonas. Y finalmente comprueba si el London Pass te permite ahorrar.
En nuestro caso, funcionó.

Las 6 atracciones que para nosotros justifican buena parte del pase
Evidentemente, esta lista es personal. Londres tiene tantas atracciones que sería imposible decir que estas seis son imprescindibles para absolutamente todo el mundo.
Pero para nosotros, especialmente en un primer viaje, son una combinación muy interesante.
Torre de Londres
La Torre de Londres era una de nuestras prioridades.
Es uno de esos lugares donde no solo vas a ver un edificio bonito, sino que estás entrando directamente en una parte fundamental de la historia de la ciudad.
Además, es una visita a la que merece la pena dedicar tiempo, por lo que no tiene mucho sentido intentar encajarla entre cinco actividades más.
Precisamente por eso nos parece una de esas atracciones ideales para utilizar dentro de un día organizado con el London Pass.
Tower Bridge
Tower Bridge es otro imprescindible.
Y aquí además tienes una ventaja: puedes combinarlo con otras visitas de la zona.
Esto es exactamente lo que queremos decir cuando hablamos de organizarse.
No se trata de llegar a Londres pensando “tengo que hacer tres atracciones porque tengo un pase”.
Se trata de mirar el mapa y decir: “Hoy voy a estar por esta zona, así que voy a aprovechar para visitar estas atracciones que están cerca”.
Catedral de San Pablo
La Catedral de San Pablo es otra de las grandes visitas que nosotros incluiríamos en un primer viaje.
Por su arquitectura, por su historia y porque es una de esas visitas que difícilmente sustituirías por una alternativa gratuita.
Además, vuelve a aparecer la misma lógica: si ya sabes que quieres entrar, tiene mucho más sentido que esa entrada forme parte del cálculo de rentabilidad del London Pass.
Abadía de Westminster
Westminster Abbey era otro de nuestros imprescindibles.
Y aquí ocurre algo parecido.
Es una visita que mucha gente quiere hacer en su primer viaje a Londres y que, al formar parte del catálogo del pase según las condiciones que encontramos durante nuestro viaje, puede contribuir bastante a que la cuenta empiece a salir.
London Eye
El London Eye es probablemente la atracción más discutible de nuestra lista.
No creo que sea imprescindible para todo el mundo. Si tienes poco tiempo o prefieres gastar tu dinero en otras experiencias, Londres tiene miradores gratuitos estupendos.
Pero si es tu primera vez en la ciudad, hace buen tiempo y te apetece tener una panorámica diferente, puede ser una experiencia muy bonita.
En nuestro caso utilizamos el London Pass.
Eso sí: hay que tener en cuenta que para utilizar el pase en el London Eye es necesaria una reserva previa. La gestión de la reserva se realiza desde la aplicación de Go City y, al ser una atracción con bastante demanda, conviene no dejarlo para el último momento.
Paseo en barco por el Támesis
Y la sexta experiencia que nosotros consideramos imprescindible es hacer un recorrido en barco por el Támesis.
Me gusta especialmente porque cambia completamente la perspectiva de Londres.
Después de caminar durante horas por la ciudad, subir a un barco y ver algunos de sus edificios desde el río es una experiencia completamente diferente.
Y nuevamente, si ya tenías pensado hacerlo, que esté incluido en el pase ayuda a que este empiece a tener todavía más sentido.

¿Qué otras atracciones puedes aprovechar con el London Pass?
Aquí es donde, en nuestro caso, empezamos a ver el verdadero ahorro.
Las seis atracciones anteriores eran prácticamente nuestra base.
Pero una vez que ya tienes el pase, aparecen muchas otras posibilidades.
Nosotros visitamos, entre otras:
- Kensington Palace.
- Madame Tussauds.
- The Shard
- Y algunas atracciones más.
Y esta es la parte interesante: todo lo que hicimos después de nuestras visitas principales fue ganancia.
No compramos el pase pensando “tengo que visitar absolutamente todo lo que esté incluido”.
Simplemente aprovechamos algunas oportunidades que encajaban con nuestro itinerario y nuestros intereses.
Para alguien al que le guste el fútbol, por ejemplo, el London Pass puede tener un atractivo adicional porque incluye visitas a diferentes estadios, entre ellos el Emirates Stadium del Arsenal, Wembley, Stamford Bridge o el Totenham, además de otras experiencias deportivas que pueden estar disponibles según las condiciones del momento.
También hay atracciones como Kensington Palace, The Shard o Madame Tussauds que pueden servir para completar los días si encajan con tus gustos. En el ejemplo que utilizamos para nuestro propio cálculo, añadir solamente una atracción adicional por día hacía que el valor acumulado de las visitas superara ampliamente lo que habíamos pagado por el pase.
Y esto me parece mucho más importante que intentar hacer una lista interminable de atracciones.
No necesitas que todas te interesen.
Solo necesitas que varias de las que tú quieres visitar estén incluidas.
¿Has visto nuestro itinerario día a día para organizar la visita a Londres?
¿Hay que reservar las atracciones del London Pass?
Este es probablemente uno de los consejos más importantes que puedo darte.
Sí, revisa las condiciones de cada atracción antes de organizar tu día.
No todas funcionan exactamente igual.
Algunas permiten llegar directamente, presentar el pase y acceder. En otras necesitas reservar previamente.
Y esto puede cambiar con el tiempo, así que no te recomiendo guardar una lista antigua de Internet y asumir que sigue funcionando igual cuando llegue tu viaje.
Nosotros utilizamos la aplicación de Go City y nos resultó muy sencillo gestionar las reservas.
Por ejemplo, para algunas atracciones de mucha demanda es especialmente importante reservar con antelación. El London Eye es uno de los casos que comprobamos personalmente.
Mi consejo es muy sencillo:
cuando tengas decidido tu itinerario, comprueba una por una si las atracciones que quieres visitar están incluidas.
Así puedes saber cuáles necesitan reserva y cuáles no.
Y, sobre todo, puedes organizar las reservas teniendo en cuenta el resto del recorrido.
Porque de nada sirve reservar una atracción a las diez de la mañana si ese día has organizado todas tus visitas en el otro extremo de Londres.
La organización sigue siendo la clave.

El límite de créditos del London Pass: ¿puedes llegar a agotarlo?
Hay otra cuestión que conviene conocer y que no siempre aparece explicada cuando alguien pregunta si el London Pass es ilimitado.
El pase tiene un límite de créditos o valor de atracciones asociado a la duración que contratas.
Es decir, no debes interpretar “acceso a muchas atracciones” como que puedes acumular indefinidamente cualquier cantidad de entradas durante esos días.
Ahora bien, por nuestra experiencia, para un pase de tres días es muy difícil que un viajero normal llegue a alcanzar ese límite.
London Pass vs Explorer Pass: ¿cuál te conviene?
Aquí tenemos una alternativa que me parece especialmente interesante para quienes viajan de una manera más tranquila.
El Explorer Pass funciona de una forma diferente.
En lugar de comprar un número de días consecutivos de uso, eliges un número de atracciones y tienes un período mucho más amplio para utilizarlas.
Actualmente la modalidad permite elegir entre diferentes cantidades de atracciones, desde 2 hasta 7, y una vez que utilizas el pase por primera vez tienes 30 días para utilizar los créditos.
Esto cambia completamente la estrategia.
Imagina que vas a Londres durante cinco días, pero no quieres dedicar tres jornadas enteras a hacer atracciones.
Quizá solamente tienes seis visitas concretas que quieres hacer y prefieres distribuirlas tranquilamente durante el viaje.
En ese caso, el Explorer puede tener mucho más sentido.
Nosotros comprobamos que nuestros seis imprescindibles estaban incluidos en el Explorer en el momento de preparar nuestro contenido, aunque esto es algo que siempre hay que volver a comprobar porque el catálogo puede cambiar.
Por eso, yo lo resumiría así:
London Pass: mejor si quieres concentrar muchas atracciones en pocos días.
Explorer Pass: mejor si quieres hacer un número concreto de atracciones y repartirlas con calma.
Y esto es especialmente interesante para quienes viajan slow.
Si esa es tu forma de viajar, no significa que tengas que renunciar a un pase turístico.
Simplemente puede que otro tipo de pase sea más adecuado para ti.
¿Cuándo no compraría el London Pass?
Aunque nuestra experiencia fue muy buena y volveríamos a comprarlo, no creo que el London Pass sea obligatorio para todos los viajes a Londres.
Yo no lo compraría si tu itinerario se basa principalmente en actividades gratuitas.
Londres tiene museos gratuitos de primer nivel, parques increíbles, barrios para recorrer caminando y muchísimas experiencias que no requieren entrada.
Tampoco lo compraría simplemente porque “todo el mundo dice que hay que tenerlo”.
Primero haría una lista de las cosas que realmente quiero visitar.
Después comprobaría cuáles están incluidas.
Y finalmente vería si puedo concentrarlas durante los días de validez del pase.
Ahí puede tener más sentido comprar las entradas individualmente o mirar el Explorer Pass.
También pensaría en otra cosa: tu ritmo de viaje.
Si eres de los que quieren improvisar absolutamente todo, quizá un pase que depende de concentrar visitas durante determinados días no sea lo más cómodo.
Pero incluso en ese caso, el Explorer puede ser una alternativa interesante.
Por eso no me gusta responder simplemente “sí, cómpralo”.
La respuesta correcta es:
Sí, puede merecer muchísimo la pena si tus planes encajan con él.
Entonces, ¿vale la pena el London Pass?
Después de utilizarlo, nosotros sí volveríamos a comprar el London Pass.
En nuestro caso, la estrategia fue muy sencilla: lo utilizamos durante tres días dentro de un viaje de cinco.
Concentramos las atracciones de pago en esas tres jornadas y dejamos otros dos días para disfrutar de Londres de otra manera.
Visitamos la Torre de Londres, Tower Bridge, la Catedral de San Pablo, Westminster Abbey, London Eye y navegamos por el Támesis, además de añadir otras experiencias como Kensington Palace, Madame Tussauds y el mirador The Shard.
Y nuestra estimación fue que conseguimos ahorrar alrededor de 80 euros durante esos días.
Pero incluso más importante que el ahorro fue que no sentimos que tuviéramos que correr.
Hicimos aproximadamente tres atracciones importantes al día y organizamos el recorrido para que tuviera sentido.
Por eso no estoy de acuerdo con la idea de que para que el London Pass sea rentable tienes que convertir tu viaje en una carrera.
No necesitas correr. Necesitas organizarte.
Si tienes un viaje de cinco días, una estrategia como la nuestra —tres días de atracciones y dos días libres— puede funcionar especialmente bien.
Y si eres de los que prefieren viajar despacio, concentrarse solamente en unas pocas visitas y tener hasta 30 días para utilizarlas, entonces miraría seriamente el Explorer Pass.
En definitiva, para nosotros el London Pass sí vale la pena.
No porque haya que visitar todo lo que incluye.
No porque tengas que hacer una barbaridad de atracciones cada día.
Y tampoco porque sea siempre la opción más barata.
Vale la pena porque, cuando tus visitas coinciden con las atracciones incluidas y organizas bien el itinerario, puedes ahorrar dinero sin sacrificar el disfrute del viaje.
Y eso, para nosotros, es exactamente lo que ocurrió.
Preguntas frecuentes sobre el London Pass
¿Cuántos días de London Pass conviene comprar?
Depende completamente de tu itinerario. Tienes opciones desde un día hasta diez, tu ritmo, tus intereses y tu itinerario marcará cual es el adecuado para ti.
¿El London Pass incluye el London Eye?
Sí, según las condiciones que comprobamos durante nuestro viaje. Pero para utilizar el pase en el London Eye era necesario realizar una reserva previa, que gestionamos desde la aplicación de Go City.
¿Hay que reservar las atracciones del London Pass?
No todas. Algunas permiten acceder directamente presentando el pase y otras requieren reserva. Por eso es fundamental comprobar las condiciones de cada atracción antes de organizar el itinerario.
¿El London Pass incluye el transporte público de Londres?
El pase turístico y el transporte público son cuestiones diferentes. No debes comprar el London Pass pensando que sustituye automáticamente al sistema de transporte de Londres. Para moverte por la ciudad tendrás que organizar el transporte por separado. Aunque si incluye (el pase de 3 días) dos días de autobús hop on hop off.
¿Es mejor el London Pass o el Explorer Pass?
Si quieres concentrar muchas atracciones en pocos días, elegiría el London Pass. Si prefieres visitar un número concreto de atracciones y repartirlas tranquilamente durante el viaje, el Explorer Pass puede ser más adecuado.
¿Merece la pena el London Pass para un viaje de cinco días?
Puede ser una combinación muy interesante. Nosotros utilizamos el pase durante tres días de un viaje de cinco y dejamos los otros dos para disfrutar de actividades gratuitas y recorrer Londres con más tranquilidad.
¿Hay que visitar muchas atracciones al día para amortizarlo?
No necesariamente. En nuestro caso, con unas tres atracciones importantes por día durante los tres días ya conseguimos darle mucho valor al pase. La clave está en que sean atracciones que realmente quieras visitar y en organizar el recorrido por zonas.
¿Volveríamos a comprar el London Pass?
Sí. Después de haberlo utilizado, nosotros volveríamos a comprarlo. La experiencia fue buena, conseguimos ahorrar dinero y no sentimos que tuviéramos que correr para aprovecharlo.
Nuestro consejo final: antes de comprarlo, haz una lista de las atracciones que realmente quieres visitar, comprueba que estén incluidas en las condiciones actuales y mira si puedes concentrarlas durante los días de validez. Si la respuesta es sí, el London Pass puede ser una muy buena inversión para tu viaje a Londres.
NOTA: la información en este artículo está basada en nuestra propia experiencia, siendo totalmente objetiva. Este artículo contiene enlaces de afiliados.

